Y aquí no llovía...Por el contrario el calor se antojaba más agresivo que otros días e incluso el sol parecía no moverse del mismo lugar, a pesar de que ya era tarde y debía estar cerca la puesta del sol...
Y aún con todo yo ansiaba la lluvia, en intentos burdos e imberbes de hacer efectivo el modelo del ciclo del agua que aprendí cuando niño, me asomaba constante a la ventana... esperando la promesa de una lluvia que no iba a llegar, una que se formara por el inmenso calor que azotaba sobre nuestro lago... pero nada, ni una nube...
Fue otra ventana la que me habló, un mensaje de Tanie, que aún sin pedirlo vino a ser todo lo que yo necesitaba , el mensaje era simple, pero lo era todo, una foto, y en ella el paisaje de su traspatio, lloviendo, encantador... y con ella yo quedé encantado, el sol y el calor se me perdieron.