Un arrebato de Conn, justo antes de despertar. Mal sueño, un sueño de futuro, pero de uno atajado, como cortado en dos.
-No les prometo nada para el momento en cuando pase, no les prometo seguir feliz mas ratos de los que estoy molesto, furioso o apático, no se lo que va a pasar, no se si va a durar poco o si me va a consumir hasta la locura o la indecencia.
No se si me volveré alcohólico o drogadicto, deportista extremo esperando encontrar algo similar a las emociones que me provoca estar con ella: miedo, dicha, adrenalina y sobre todo sentido.
Yo no les prometo nada y ni me lo pidan, no se si voy a volar un hospital o una escuela, yo creí que cuando entre por fin en su vida se habían extinguido por fin esas ganas de matarlo todo pero ahora que lo sé pareciera que solo están formadas esperando turno, pacientes, medio adormiladas pero presentes de todas formas.
No les prometo que todo siga igual, sería espléndido que si, una muestra inapreciable de que por fin algo dentro mio dio una media vuelta y cambio, mejoró.
Pero no los encomiendo ni a ustedes ni a mi que se aferren más de dos segundos a aquello, ya se ahora que si puedo ser feliz, estúpidamente feliz, simplemente no lo voy a querer.
En el momento en que ella se vaya quizás al fin renuncie a todo, y me hunda hasta el tope en mi porqueriza.-