domingo, 27 de octubre de 2013

Regreso a la ciudad...

Pues ya me toca regresar... a diferencia de otros días hoy decidí regresar tarde, me aproveché del pretexto de que queria trabajar un rato más en casa y compré mi boleto para salir a las 7 de la noche, por supuesto que trabajé en casa pero también estuve con mi hermano y con mis papás otro pequeño rato.
Para poder hacer esto tuve que pasarme por el arco del triunfo una serie de cosas,  de entrada ignorar el miedo que me da volver a esta hora, porque si, me da miedo, no llego justo a la parte más bonita de la ciudad (observatorio) y el trayecto pues... no es calma lo que me trae de noche precisamente,  y que me digan lo que quieran, que soy de pueblo que que marica por miedoso, x, lo que quieran no es precisamente mi prioridad escucharlos por ahora, también voy medio enfermo aunque estoy seguro que es una especie de resistencia a volver, las tareas que no he terminado y tengo que llegar a hacer... en fin, este tipo de cosas las ignore como pude y me regale un par de horas en la unica casa física que me queda, un lugar que todavía puedo llamar mio y donde de verdad descanso,  es un lugar del que provengo y es el que me formo en mas de un sentido.
También es raro volver, porque vuelvo a un lugar extraño,  que ya no es mio, un departamento de 20 x 20 a manera de un huevo donde vivimos  tres... y no, no es nada contra ellos, en realidad me caen muy bien, de hecho de no ser por el esfuerzo que ellos siento que hacen porque yo me la pase lo mejor que se pueda yo... yo habría ya renunciado a siquiera dormir ahí.
  No es nada con ellos, se trata más bien de un carácter mio muy huraño,  de siempre,  que ni pinche idea de donde saqué pero que provoca que sienta que lo único que me queda en ese departamento es un escritorio y un cuarto. ..
Por eso no quiero volver, las nueve horas antes de ver a mi mujer se me están en-rutinando... y la rutina siempre me ha matado... tampoco es tan grave,  la verdad es que a mi me gusta el drama.
Pero si soy honesto conmigo mismo cada que vuelvo,  cada que me voy... y que mientras arranca el camión que me regresa a una ciudad que no me encanta... me quedo con la maldita pregunta de ¿cuándo voy a volver a venir?  Viendo con terror que parece aproximarse una respuesta definitiva que me dice que ya no lo haré,  y que mi calidad de visita queda en eso, en una visita.
La ciudad no es mía ni yo de ella, y aunque nos disfrutamos yo de ella y ella de mi, me es imposible no sentirme,  a manera de un mal chiste,  como un homeless fresa que tiene cama aqui y allá. .. pero a fin de cuenta me quede sin ciudad o pueblo de pertenencia,  yo se qie es drama, vamos, van ya 8 años de esto... pero no me acostumbro, no me los trago del todo, y me siento asi, una visita.

viernes, 4 de octubre de 2013

De carácter dulce...

Las historias nos agarran donde sea y a mi en particular me agarran de verdad, en cualquier lado...
las historias, los divagares, los vagabundoes y los torbellinos de ideas sin sentido aparente entrelazadas a pretexto de una asociación libre que ni lo es tanto..
Así en la oficina soy victima de mi propia distracción y me retraso en el trabajo, con el descaro de escribir esta entrada justo a lado de mis compañeros en el servicio.
Hoy pensaba en el amor, en toda su magnífica y magnificada significación, mientras leía a Lipovetsky que me habla de ese amor pasional, que edifica vidas, que las destruye, que les da sentido, el lo hacia para con las mujeres, cosa que de tanto en tanto me incomodo ya que siempre he pensado que ese es mi pilar fundamental en la vida, muy romántico si quieren pero podemos rastrear su incidencia en mi vida a partir de que fui educado en una familia católica donde el amor es el principal fundamento, lo he incorporado a mi vida y en realidad me siento a gusto en el.
Luego lo comparo con mi carácter melancólico y distraído, absorto a ratos y se me ocurre la metáfora entre el amor, el azúcar y el café. Y es que dentro de mi carácter amargo, pero rico, como el café, el amor es esa azúcar que nos gusta.

Sol

  No sé cuánto hace pero siento el frío y herido en el orgullo   pretexté   la vacuna el desvelo el ejercicio el hambre y la verdad se va po...