Qué nos hace viejos? Preguntar por ello creo que es el primer paso.
Pero y qué nos hace jóvenes? Y a partir de aquí una interminable lista de atributos que la televisión y blogs sensacionalistas tratan de inculcarnos a manera de embudo, y nos la creemos, no tenemos de otra, queremos ser jóvenes, nos aterra crecer y dejar de serlo, porque de los jóvenes es el mundo. .. si claro
Nos vendieron todo el tiempo la imagen de un adulto burocratizado entallado en gris que cuando llegamos a ese irremediablemente momento donde la juventud no habita en nuestros aranceles no tenemos otra opción más que serlo, adultos entallados en gris, y entonces les enseñamos a quienes nos preceden que ellos tampoco quieren crecer, si antes la compramos ahora la vendemos.
Y nos duele el pasado, nos duele porque es eso, pasado, porque fue y se atrevió a irse, todos tenemos un amigo que en plena fiesta dice que irá al baño y nunca vuelve, pues así es el tiempo, así se volvió pasado, y nos enamoramos de el, tanto que en la imposibilidad de elaborar su ausencia nos enfrascamos cual vil neurótico en actos repetitivos y estereotipados, porque una cosa es salir a divertirse y otra empedarnos todos los fines de semana mientras hablamos de pedas anteriores, se nos rayo el disco y estamos con el pasado el pasado el pasado el pasado!
Porque nos da miedo llegar al final de la canción...
Pero crecer no fue tan malo, aprendimos que al igual que la muerte que es inevitable lo son la calma, y los bellos momentos, aprendimos a ver belleza en la cotidianidad de nuestros días. .. no todos
Aprendimos a sanar el corazón, a romper el de otros, y algunos aprendieron que después de todo si tienen uno. .. algunos siguen buscando
Algunos se relajaron, y otros solo definimos nuestro mal humor. Hay quien sigue ahí, donde siempre, y los que no dejamos de mudarnos morimos por volver a casa, y ya ahí nos damos cuenta que dejamos de saber donde esta casa...
Hay quienes no dejamos nunca la introspección, y a clase de amante por las noches nos susurra cosas, pero desvelarse es inevitable
Aprendimos de la música, y la volvimos nuestra droga aislante de la vida, ojalá que salgamos pronto de ahí... y ojalá que si, que nos caiga el veinte que crecer nunca es tan malo, porque de todos modos es inevitable, que no van a existir adultos entallados en gris si nosotros no nos dejamos, si nos esforzamos por seguir siendo nosotros, solo que...adultos.
Pero y qué nos hace jóvenes? Y a partir de aquí una interminable lista de atributos que la televisión y blogs sensacionalistas tratan de inculcarnos a manera de embudo, y nos la creemos, no tenemos de otra, queremos ser jóvenes, nos aterra crecer y dejar de serlo, porque de los jóvenes es el mundo. .. si claro
Nos vendieron todo el tiempo la imagen de un adulto burocratizado entallado en gris que cuando llegamos a ese irremediablemente momento donde la juventud no habita en nuestros aranceles no tenemos otra opción más que serlo, adultos entallados en gris, y entonces les enseñamos a quienes nos preceden que ellos tampoco quieren crecer, si antes la compramos ahora la vendemos.
Y nos duele el pasado, nos duele porque es eso, pasado, porque fue y se atrevió a irse, todos tenemos un amigo que en plena fiesta dice que irá al baño y nunca vuelve, pues así es el tiempo, así se volvió pasado, y nos enamoramos de el, tanto que en la imposibilidad de elaborar su ausencia nos enfrascamos cual vil neurótico en actos repetitivos y estereotipados, porque una cosa es salir a divertirse y otra empedarnos todos los fines de semana mientras hablamos de pedas anteriores, se nos rayo el disco y estamos con el pasado el pasado el pasado el pasado!
Porque nos da miedo llegar al final de la canción...
Pero crecer no fue tan malo, aprendimos que al igual que la muerte que es inevitable lo son la calma, y los bellos momentos, aprendimos a ver belleza en la cotidianidad de nuestros días. .. no todos
Aprendimos a sanar el corazón, a romper el de otros, y algunos aprendieron que después de todo si tienen uno. .. algunos siguen buscando
Algunos se relajaron, y otros solo definimos nuestro mal humor. Hay quien sigue ahí, donde siempre, y los que no dejamos de mudarnos morimos por volver a casa, y ya ahí nos damos cuenta que dejamos de saber donde esta casa...
Hay quienes no dejamos nunca la introspección, y a clase de amante por las noches nos susurra cosas, pero desvelarse es inevitable
Aprendimos de la música, y la volvimos nuestra droga aislante de la vida, ojalá que salgamos pronto de ahí... y ojalá que si, que nos caiga el veinte que crecer nunca es tan malo, porque de todos modos es inevitable, que no van a existir adultos entallados en gris si nosotros no nos dejamos, si nos esforzamos por seguir siendo nosotros, solo que...adultos.
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