viernes, 21 de noviembre de 2014

Cambiar.

     Yo no se sí las gentes cambian... Me gusta la expresión, la palabra en sí: 'gentes'.
     Yo no se si nadie ha cambiado nunca, en ese sentido tan arrebatado del reclamo: 'Es que has cambiado'. Lo aborresco y no me gusta, me invita a suponer que las personas somos tan capaces y tenemos las posibilidades de una caja de zapatos, de esas que usamos para guardar de todo, excepto claro está, zapatos, esa sería una locura.
      Seriamos como una caja de zapatos que una vez llena, no hay de otra, así somos y muy probablemente seremos para el resto de los días. Y de repente ¡Pum! Viene el cambio, traicionamos la confianza de los que ya nos conocían porque parece que los obligaremos a emprender de nuevo y junto a nosotros el camino de averiguar quien y qué somos ahora, y la verdad es que después de unos años muchos ya no tienen el tiempo, pero sobre todo la paciencia para tu experimento nuevo y extraño. Y me atrevería hasta a suponer que hay mucho en la frase: '¿Qué van a decir los demás?' que nos impide probar otra cosa diferente te a lo de siempre, los que toman pepsi SON de pepsi y así con la coca-cola.
     Pero basta del desvarío, esta linea era para ti mi amor, pensaba que de una forma muy romántica se me antoja ir contigo al café, llevar nuestros libros y darnos la mano para leer, que me escuches quejarme y desvariar como me encanta y yo te escuche cuando algo en tu libro te emocione, o cuando te aburras y te embargue la hiperactividad, tus cantos y las ganas de bailar. Cuando pensé en esa idea me pregunté '¿Cuándo me volví tan ñoño?', como si algo en mi hubiera cambiado, pero la cosa es que nada cambió, siempre he sido un ñoño, son sólo rasgos que se me exacerban con el paso de estos días.
¡TeAmo!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Sol

  No sé cuánto hace pero siento el frío y herido en el orgullo   pretexté   la vacuna el desvelo el ejercicio el hambre y la verdad se va po...